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Minificciones: Su versión de los hechos





I

Su versión de los hechos.

Miré fijamente su espalda mientras me dejaba atrás. Aquella espalda que recorría mientras el dormia. Miré su cabello. Aquella espalda a la que me aferraba con todas mis fuerzas cuando hacíamos el amor...

El mismo cuerpo. Salvo que ya no pertenecía a mí.

Cómo deseaba que él diera vuelta sólo para verme una vez más. Retumban en mi cabeza aquellas palabras donde juró que nunca dejaría, porque el irse de mi lado equivalía a hacerse daño a sí mismo. Pero ahora hay otra persona en sus pensamientos...

No soy nada para él. Nunca más.

-Prometiste- murmuré mientras lloraba. -Prometiste-

Grité su nombre a través de la fuerte lluvia que caía.

-¡Prometiste!-  Él se detuvo en medio de la calle. -¡Dijiste que nunca me dejarías!-

Yo no era nada sin él, sin embargo, él optó por dejarme.


II
Su versión de los hechos.

Me di la vuelta y me marché sin mirar atrás, porque de lo contrario nunca sería capaz de irme. Tengo que salir de aquí. Pero tengo que hacer que sea más fácil para ella. Porque a pesar de todo la amo.

Empecé a caminar bajo la lluvia, ¡Y ella me siguió! ¡Maldita sea! se va a resfriar. Tenía ganas de dar la vuelta y abrazarla con toda la fuerza en mis brazos como siempre lo hice.

Pero seguí caminando. Recordé imágenes nuestras.  Yo prometí... Le prometí que nunca la dejaría. Que siempre la amaría, y estoy rompiendo esa promesa. No podía seguir adelante... Tenía que hacerlo.

Gritó mi nombre. Me quedé inmóvil donde estaba. Y dejé que las lágrimas corrieran libres.

-¡Prometiste!- Sí, lo hice. Nunca la vi llorar, y ahora soy el motivo de esta primera vez...

¿Por qué estoy haciendo esto?
La amo. Quería tenerla en mis brazos y disculparme por cafre que he sido. Pero no puedo.

-¡Dijiste que nunca me dejarías!- No quiero dejarte, pero debo hacerlo.

"Te amo", dije mientras el aguacero acallaba mis palabras. Lo dije por última vez. No creo que podría amar a nadie más... -Lo siento-

Continué caminando antes de que se pusiera demasiado difícil para mí reprimir las ganas de volver a ser quien no soy, de volver a ser el ser de máscaras de quien ella se enamoró.

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